“La constante ha sido la transgresión de la imagen del diablo. Ya que el arquetipo de este personaje nos transporta a la sombra, a lo negativo”. Partiendo de esto, Juan Ki presenta una defensa visual del ser menos comprendido en la historia de la humanidad… el Diablo.


¿Cómo podríamos definir el bien y el mal en el siglo XXI?

Por mucho tiempo, nos han hecho la distinción de identificar/dividir lo correcto, lo bueno o lo permitido. Y es que estas dualidades del bien y el mal son un tema inabarcable y dependiente del panóptico de cada uno.  

Sin embargo, la constante ha sido la transgresión de la imagen del diablo. Ya que el arquetipo de este personaje nos transporta a la sombra, a lo negativo. Satán, “à la mode”, en su versión sádica, gótica y negra, adopta los rasgos de diversas figuras tentadoras para confundirnos.

En Alemania, el filósofo, teólogo y jurista Gottfried Leibniz, le señala a la maldad con características metafísica, natural y moral. Siguiendo esta línea, el diablo, como ejemplo de mal, se esconde en las manifestaciones anormales y fantásticas.

En Francia, Georges Bernanos, quizás, supo representar de la forma más sorprendente el aspecto ordinario de Satán, que susurra al oído del pobre abate Donissan: “me llevas en tu carne oscura”.

En Grecia, el dios Pan mantiene la iconográfica de la demonología, con pezuñas y cuernos de cabra, provenientes del pecado cristiano y el origen de la semilla del “peor de las serpientes”, el dragón que quema, arde y, sobre todo… conmueve. 

El Diablo en México

En México, específicamente en León, Guanajuato, se presenta con una exposición fotográfica: En Defensa del Diablo. Apuntes curatoriales de despojos y destierros, retomando el tema de la maldad y del Diablo, ésta viene presentando una nueva visión de lo que ya tenemos en el inconsciente.

En esta ocasión, el curador Juan Carlos Buenrostro “Juan Ki” (@juankibuenrostro), Licenciadx en Ciencias del Arte y Gestión Cultural por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Maestrante en etapa de titulación en el posgrado de Historia del Arte por parte de la Universidad Autónoma de México. Actualmente es coordinador de exposiciones en Museos, Exposiciones y Galerías de Jalisco.

Gestionó el archivo fotográfico en torno a los gestos performáticos del artista interdisciplinario Christian “Chrivan” Ramírez (Suxi Nox), dicha exposición, formó parte de una serie de investigaciones en conjunto con especialistas en el posgrado de historia del arte de la UNAM, es la primera exposición en la Coordinación de Artes Visuales (CAVI). 

En esta ocasión, platicamos con el curador Juan Ki, sobre el singular nombre que rompe con su multifacética personalidad y claro, de la inspiración de nombrarlos como “apuntes”.

–Esta exposición son mis anotaciones sobre la historia del diablo, sus despojos, sus destierros. En un primer momento, antes que fuese una exhibición, realicé un ensayo cuyo eje central era un análisis de las calorimetrías existentes en las representaciones visuales del demonio, especialmente puse mi atención al cruce de la Edad Media, en Liébana, al Renacimiento flamenco, español e italiano.

Mantenía la tesis que el color negro es, también, uno de los elementos distintivos dentro del catálogo de signos de este personaje. Sin embargo, en el proceso comencé a colaborar con Christian, Chrivan, o Suxi Nox, su alterego travesti.

Ahí todo cambió. Porque ya no sólo se trataba del pasado, sino del presente, de las vidas que poseían preocupaciones similares a las mías. En mi camino, esta exposición ya no sólo se trató de una historia de la negrura, sino de un relato comunitario.–

Juan Ki en conjunción con Chrivan, artista multidisciplinario que dirige La Party Project en colaboración con artistas del colectivo LGBTTTIQ+ del municipio de León. También desarrolla proyectos artísticos personales en los que integra lenguajes como la danza, la música electrónica, el  performance, la fotografía, la instalación y el videoarte.

Ambos idearon la performance vinculando la historia del arte europeo y  su archivo fotográfico. 

–Chrivan posee un gesto performático, “En Defensa del Diablo, del cual justo tomé el nombre para esta investigación. Entonces, lo que comencé a realizar fue un acto de paralelismo: generé vasos vinculantes entre la historia del arte europea y el archivo fotográfico de Nox. 

El cual incluía piezas primordialmente de su performance, pero también algunas revisiones sobre los proyectos que a la par que se fueron dando en casi cinco, siete años. 

Por ejemplo, La Party Project que es uno de los intentos de Chrivan por solucionar el binomio arte+ fiesta. Entonces, ahí la historia que contaba ya no sólo era sobre el color, sino sobre cómo el papel del diablo nos servía para estar juntxs. Elle, yo, toda la gente valiosa que fuimos descubriendo en este tiempo. 

Porque el demonio ya no se trataba del miedo y la culpa; sino un acto de valentía, de celebración. La historia de las representaciones visuales concluyó en una analítica vivencial de los usos políticos del diablo Diablx.–

Ante este panorama de exposición y manifestación de la prohibición de lo “no normado”, se exponen alrededor de 9 artistas con obras performáticas, ¿quiénes son ellos y de qué manera interactúan y conviven en la temática de la exposición?

–Básicamente, lxs fotógrafxs son personas que han mantenido mutuas colaboraciones con Chrivan durante casi siete años de trabajo. Por ejemplo, Armando Belsoj junto a Tigre Fácil y Alejandro Carrillo han estado muy presentes en la elaboración de la imaginería visual de La Party Project, el binomio que mencioné más arriba. Seleccioné piezas que principalmente tuvieran un indicio visual que pudiera conectar con la figura del diablo, por sus colores o formas. 

Aunque, también hay piezas que son, más que nada, documentaciones del gesto performativo de Chrivan, por ejemplo, las obras de Absalon, de Fernado Espinoza, Héctor González, Alejandro Rivera o Brazzxco.  Es decir, son personas con cercanía a sus nuestras exploraciones estéticas: amistades. 

Aunque también hay una pequeña pieza realizada por Gryfelina, una gran artista plástica de León. De ella, usamos la obra que nombramos como Reliquia de Diablx, que es básicamente unas pequeñas uñas de acrílico que fueron utilizadas por Suxi y que yo rescaté de un Arde, que es uno de los otros proyectos de Chrivan por festejar la vida y la noche. Una suerte de caracterización. Y si el diablo tiene uñas, ojalá que sean de 7 cm adornadas en cristales y barniz negro como las de Suxi.–

Habíamos mencionado que Leibniz, señala a la maldad metafísica, natural y moral, siendo una paradoja insoluble, más allá en lo espiritual, la imágen física de los cuernos o del cabrío alado, o hablar de comportamiento humano en cuanto al bien y el mal. 

Esta es la naturaleza que le dan a esta imagen al diablo dentro de nuestras sombras individuales, esto es lo que el artista Chrivan (Suxi Nox) nos compartió:

–El Diablo es escurridizo, ocultista y escapista por excelencia. 

Atraparlo es impensable, pero si queremos vislumbrar alguno de los rasgos de su inconmensurable silueta, tal vez sea buena idea danzar siguiendo el movimiento azaroso y juguetón de sus pasos. 

El eje medular de la propuesta se basa en el desarrollo e interpretación de una composición interdisciplinar que refleja las fuerzas y los límites de las imágenes que hemos construido sobre la figura simbólica del Diablo a través del tiempo, y así dar a luz al misterio de su presencia.–

No obstante, hace hincapié en integrar nuestras dualidades, nuestra luz y oscuridad que están presentes en la curaduría. 

–Describir la maldad, nace de la idea de conocer nuestros instintos, miedos y fobias. Además, el Diablo busca seducir e incitar a la liberación de los sentimientos reprimidos, que a muchos les da la habilidad de conocer mejor su psique. Generalmente comenzamos describiendo la maldad como algo que hay que evitar.–

Chrivan propone que del Diablo, son interesantes dos aspectos: su función como paradigma absoluto del mal y su función como representante de lo malvado: –es decir, que, por un lado, el Diablo es el mal y por otro, el hombre que lo representa.

Entre otras cosas, buscamos su opinión sobre el conocido poema de Charles Baudelaire Al lector (Las flores del mal) donde nos compartió una perspectiva enfocada en la tierra, no solo llevando la maldad hacia el infierno o un personaje demoníaco:

¡Es el Diablo quien empuña los hilos que nos mueven!

A los objetos repugnantes les encontramos atractivos;

Cada día hacia el Infierno descendemos un paso,

Sin horror, a través de las tinieblas que hieden.

–¿Dónde está el infierno? Está burbujeando y directamente bajo nuestros pies.

Amigxs, cuando están sentados en el excusado de su baño, dispuestos a defecar, ¿nunca se han sentido abrumados por un hedor a huevos… ¿podridos?… es azufre, es un signo claro de los demonios que viven en sus intestinos. Esto constata que el infierno es un lugar real con una ubicación real, su baño.–

Por otro lado, Juan Ki nos menciona que más allá de la ubicación real del infierno como lo hace Chrivan, nos revela que las sesiones fotográficas fueron realizadas por personas no binarias, mismas que muchas de las veces fotografiaron a Chrivan durante cinco – siete años en fiestas o en presentaciones nocturnas. 

–Cuando nos dimos cuenta de la ausencia de mujeres, a parte de preocupación, nos preguntamos por qué había sucedido la ausencia de las mismas. Una de las hipótesis que mantuvimos fue, dado que muchos de los sitios que fueron realizadas las imágenes eran lugares abandonados o espacios que fueron tomados a altas horas de la noche, era complicado que una mujer saliera a fotografiar a Chrivan en medio de un edificio en obra negra con un equipo costoso.  He ahí uno de los puntos flacos de cómo este archivo fue gestándose.–

El siguiente performance de En Defensa del Diablo será el 29 de abril del presente año en la galería Eloísa Jiménez (@culturaleon) a las cuatro de la tarde, les invitamos para celebrar un poco de su infierno para convocar aquella parte oscura, reconociendo sus demonios, quitando el velo de la luz y rectitud, ya que como seres duales, es menester integrarlos a nuestra vida diaria y a nuestro espíritu. 

En Defensa del Diablo. Apuntes curatoriales de despojos y destierros cuenta con la participación de Alejandro Carrillo (@mealejocadavezmas); Armando Belsoj (@armando.belsoj); Cristopher Orozco (@brazzxco); David Absalón Olivares (@absalon.dogwolf); Fernando Espinoza (@fereei); Jorge Flores (@jinxed16); Juan Alejandro Rivera (@juan4foto); y Daniel Araujo (@tigrefacil).

Visited 1 times, 1 visit(s) today

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close Search Window