Entrevista por: Nayeli Vargas

Trucos, desapariciones y varitas mágicas, ¿qué imaginamos cuando hablamos de magia? No olvidemos quien lo hace: magx, hada, bruja o quizá también es por la explicación del superpoder, del superhéroe. 


Nos preguntamos cómo lo hacen, de dónde provienen estas habilidades, qué poderes tienen aquellos seres que fluyen toda clase de afinidad fantástica, ellos fueron inspiración en la personalidad y en la mente, no de seres ancianos con experiencias de vida legendarias, sino de niños. En donde la magia, la auténtica magia, habita. 

Durante cuatro meses, la fotógrafa mexicana Beatriz Sokol trabajó en nueve pueblos de la costa de Jalisco, México. Su único motivo era la conformación de Magos, una serie fotográfica realizada durante su residencia de Careyes Foundation. 

Beatriz trabaja sobre diferentes áreas, entre ellas van desde lo documental, arte y moda. Siempre ha tenido interés en explorar con nuevas narrativas documentales ya que le permiten escenificar aquello que pasa, pero no necesariamente es visible ante los ojos, como lo que aprendió con las infancias, ya que al colaborar con niños y niñas de entre  4 y 13 años le ayudaron a mostrar una narrativa de inocencia, de realidades y experiencias que dialogan con sus juegos y objetos que les brindan un significado en torno a sus ideales, sueños y futuro.

—Sabía que tenía que hacer un proyecto ligado con niños, pues yo llegaba a las plazas, que les llaman jardines, instalaba mi mesa y llegaban los niños de un rango de esa edad. 

Entonces me interesó mucho, ofrecer herramientas a través de este taller para después hablar desde sus perspectivas, ya que nos encontrábamos en la pandemia de covid, era necesario escucharles.—

Hablar de magia es hablar de todo lo incierto, de aquello que no es palpable, de lo que no está labrado en piedra, entonces, ¿qué significado te trae la magia?

—Para mí la magia es, la verdad. Es aquello que nos rodea pero que de repente no la podemos ver, por la razón que sea, pero si permitimos o trabajamos en ello, podemos observarles, está ahí, solo es necesario estar abierto a tomarlo, cada quien va a tener su propia magia.—

Beatriz captura en su lente lo espectral de su estancia, de tal manera que la ha vuelto más perceptible a la sensibilidad de la espiritualidad.

—Mi espiritualidad es equivalente a la magia que he encontrado ya que me he vuelto una persona más espiritual, la vida me ha llevado a eso. Y en general en esta exposición hay un poco más Beatriz, de cuando era una niña.

Creo que poco a poco, sí me he vuelto una persona más espiritual.

La vida me ha llevado a eso, antes no lo era en absoluto. Antes de hacer esta exposición hablaba de la fotografía documental clásica donde hay ciertas reglas así como se cree en la objetividad donde hay una sola realidad; pero la verdad es que yo no creo en eso, no existe una realidad.

Por ejemplo, te estoy viendo, estamos en una perspectiva y yo veo algo diferente a lo que tú ves atrás, entonces de entrada no existe una realidad y como fotógrafos; pensar que existe objetividad, es algo que considero erróneo.

Soy una persona con un cierto contexto y con ciertas ideas, entonces justo he tratado de que en mis proyectos, reflejen este sentido. Bien se puede elegir un montaje, pero eso no es real, por eso este proyecto me gusta todavía más ya que me hace atreverme a buscar en estos mundos. 

Y regresando a la pregunta de la espiritualidad, para mí es la confianza en uno mismo, entonces Magos me ha ayudado a soltarme y a confiar en mí misma.—

Magia proxémica en infancias 

Esta es la primera exposición en colaboración entre Ojo Mx Arte, la cual es una galería especializada en fotografía con un enfoque en resaltar el trabajo de artistas latinoamericanxs y Casa Versalles, que impulsa artistas locales e internacionales con una propuesta física atractiva ya que sus espacios acompañan y personifican con su estética arquitectónica.

Esta serie fotográfica, al igual que un video con objetos donde niñxs comparten su significado, nos muestra el perfil que nuestras infancias tienen en relación con su vivienda, así como lo que hacen en su día a día, sus juegan, lo que hacen con sus familias, pero también lo que no les agrada; hablan desde su mirada, desde su interior, desde sus fantasías, desde sus sueños e ideales. 

Hablan de su futuro y de aquello que se quieren convertir, además de aquello que quisieran mejorar en su comunidad como la limpieza de las calles, acciones para preservar la naturaleza, cuidar a los animales y convertirse en aquellas personas que cuentan con superpoderes para cambiar, cuidar y cuidarse. 

—Hacer fotografía con niñxs en un país donde no se les escucha, nos brinda posibilidades densas para explorar.—

Ejemplo de ello, fue la fotografía de Alice titulada Caperucita Roja, 2021;  Beatriz comparte que al llegar a esta localidad, ubicó su espacio de trabajo y comenzó a montar cámara y demás complementos para trabajar, cuando llegó con este vestido rojo que llamaba mucho las miradas de los locatarios así como contrastar con el espacio tropical de los alrededores, como también de los suelos empedrados. 

Esta fotografía nos habla sobre el entorno de Alice, una niña que está centrada en la fotografía como punto de fuga, ante las líneas de los cables de luz en el suelo. Un plano entero de su cuerpo, nos hace apreciar la exposición de sus pies ante un suelo árido. 

Su vestido rojo reflectando un vivaz cuerpo, el rojo del movimiento y también un poco acometedor, tiene su rostro cubierto con un sombrero con capucha que Beatriz vestía, pues el sol era insoportable en el cenit del día.

Alice jugaba con éste, ya que también Beatriz prefiere que sus rostros estén cubiertos y protegidos por ser infancias de quienes retratan.

Esta fotografía también está seccionada con un plano horizontal, dividiendo el suelo muerto de los árboles, de la casa y del cielo; cruzando por la censura de su rostro, acompañada por las líneas horizontales de los cables de luz, de las sombras de las copas de los árboles y hasta de la misma Alice que promete una inserción de su cuerpo dentro de ese espacio inerte, como ente vivo ante un espacio abrasivo de la naturaleza. 

Detrás, otra mujer caminando, yendo hacia el tercer plano de la fotografía con el mismo color rojo, alejándose de la infanta, y a la proxémica, hacia el lateral izquierdo, un cúmulo del material de construcción que utilizarían en la cimentación, simulando una tumba con la madera en forma de cruz, con las varillas levantándose desde el árido suelo.

Estas son las realidades en las que algunas de estas infancias están en contacto, no solo son los juegos y la magia, sino que gracias a ellxs, podemos encontrar las carencias que necesitamos visibilizar en las localidades donde viven, en un país donde también existen.

Esta es una de las realidades que reflejan cada una de sus fotografías.

Caperucita Roja, 2021

Beatriz, ¿crees que se pierde esa magia cuando crecemos?

—Sí creo que perdemos mucho, como que hay reglas, hay maneras de comportarse, nos hace quitarnos de las cosas que socialmente no es aceptado, es todo más serio. Entonces al final como adultos nos vamos formando de cierta forma porque así nos forma esta sociedad.—

Magia interna y el futuro que no nos pertenece

Magos es la visibilización de (re)imaginar, de expresar los túneles de realidad de infancias, ¿seguirás con narrativas de este tipo en tus próximas colaboraciones? 

—Creo que es muy importante volver a ver a los niños, sí busco más la mirada de los niños que están sintiendo ellxs mismos en diferentes cosas, me interesa mucho ya que nos pueden enseñar mucho y no solo eso, nos damos cuenta que cada vez tienen más presencia en nuestra sociedad. 

Son activistas, entonces es importante volver a verlos y escucharlos porque sí tienen mucho que decir y ofrecer porque además, ellos son quienes van a estar después de nosotros en este mundo y están más preocupados de lo que va a pasar, tienen mucho más que ofrecernos que nosotros a ellxs.—

Finalmente, si tuvieras que elegir entre las personalidades que lxs niñxs crearon y retrataron como ser magx, hada, bruja o superhéroe, ¿cuál serías y por qué?

—Qué linda pregunta y qué difícil también, yo sería una bruja para que ayudara a las personas a canalizar sus sentimientos.—

Con ello, invitamos a que se sumen a contemplar las fotografías en Versalles 113, en la colonia Juárez, con horario de 13:00 a 19:00 hrs. Ya que Beatriz Sokol hará visitas guiadas el 22 julio y 9 agosto, y clausurará el 26 agosto. 

No debemos perder esta magia que solo unos cuantos ven cuando somos niños, conservemos y llevemosla en nuestra larga vida.

La magia no es una ilusión, materializa los saberes de la existencia y los (súper)poderes de la confianza interior con la que nacemos, gracias a esos magos de quienes seguimos aprendiendo y de quienes nos brindaron su ojos en esta exposición: 

Martín, Betitio, Chuyito, Saraí, Jaqui, Saúl, Dania, Yareli, Daniel, Magaly, Fabiola, Cermari, Alondra, Alisson, Astrid, Ximena, Jemy, Alice, Titi, Wendy, Pipo, Mariana, Bello, Kevin, Samanta, Mariana, Luis, Renata, Ared, Carlos, Carlitos, Valentina, Gladis, Chiara, Karla, Kathy, Fabiola, Miguel, Milán, Avril, Cristian, Lucía, Damian, Axel, Sebastián, Juli, Esequiel, Ricardo, Maritza, Aaron, Diego, Mateo, Avian, Adriel, Anne, Sofía, Camila, Sara, Camila, Daniel, Renata, Ximena, Vicente, Dominik, Natalia, Evelyn, Leo, Zoe, Ashley, Daniel, Sebatian, Evely, Chon, Cherline, Lesly, Zoe, Gisela, Aimé, Hernán, Carlos, Camila, Ximena, Eby, Max, Nico, Yeraldin, Manuel, Iván, Ayline, Eiza, Arantza, Gael, Brandon, Coral, Ada, Lía, Jan Carlo, Iker, Brisa, Samanta, Dilan, Esmeralda y muchos más.

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