Mar. Ago 16, 2022
9:15 pm

Perfil de artista: Man Ray


Man Ray era conocido principalmente por sus fotografías, que abarcaban tanto el movimiento dadaísta como el surrealista.


Nacido bajo el nombre de Emmanuel Rudnitsky el 27 de agosto de 1890 en Filadelfia, EU, Man Ray cambió su nombre para ocultar su herencia judía. Unió su nombre de la infancia, “Manny”, con un apodo acuñado por su familia, y nunca más se refirió a su pasado, prefiriendo su nueva identidad.

Retrato de Alfred Stieglitz (1913)

Su padre tenía un pequeño negocio de costura y su madre confeccionaba ropa para la familia, sobre todo con trozos de telas dispares. Man Ray conservó una atracción por el mundo de la costura, que se reflejó en su obra. Sus collages y pinturas también recuerdan a las técnicas utilizadas para ensamblar la tela durante la confección de una prenda.

Después de graduarse en 1908, persiguió su pasión por el arte. Siguió cursos de diseño industrial y luego rechazó entrar en una escuela de arquitectura para dedicarse al dibujo y la pintura. En 1910, asistió a la escuela libertaria Centro Ferrer (que lleva el nombre de un anarquista que había sido ejecutado dos años antes) en donde studió dibujo con Robert Henri y asistió a la galería 291 de Alfred Stieglitz. Más tarde quedó claro que Ray había sido influenciado por las fotografías de Stieglitz. Utilizó un estilo similar, tomando imágenes que ofrecían una mirada sin tapujos sobre el tema.

En 1913 asistió al Armory Show, que presentó las obras de Pablo Picasso, Wassily Kandinsky y Marcel Duchamp. Ese mismo año se trasladó a una próspera colonia artística en Ridgefield, Nueva Jersey. Su trabajo también fue evolucionando; tras experimentar con la pintura cubista, se inclinó por la abstracción.

New York Dada, página 4 con fotografías de Elsa Hildegard Baronesa von Freytag-Loringhoven y un poema atribuido a ella, “Yours with devotion trumpets and drums”.

Exploraciones artísticas

Los primeros trabajos realizados en imágenes tridimensionales aplanados y fragmentados en bloques de color de contornos gruesos, en un estilo similar al cubismo de Pablo Picasso. Un año después, en 1914, Man Ray se casó con la poeta belga Adon Lacroix, sin embargo, su unión se rompió al cabo de unos años. Fue durante esta época que entabló una amistad más duradera, acercándose a su íntimo colega Marcel Duchamp.

Su primera exposición individual, en 1915, incluyó paisajes cubistas y algunas obras abstractas. Ávido de novedad y originalidad, participó en el movimiento Dadá y se asoció con Duchamp, con quien fundó la Société Anonyme en 1920 y publicó el único número de New York Dada en 1921. 

Una de las obras de Ray en este periodo fue El regalo, una escultura que incorporaba dos objetos encontrados; pegó tachuelas de bronce a la superficie de trabajo de una plancha para crear la pieza. A pesar de sus esfuerzos, el movimiento dadaísta que intentaron animar en Nueva York tuvo poca respuesta.

Réplica (1958) de “Gift (1921)” en el MoMA.

Fue entonces cuando exploró las posibilidades que ofrecía la cámara. Sus experimentos con la fotografía incluyeron el redescubrimiento de la realización de imágenes “sin cámara”, a las que llamó rayografías. El artista colocaba los objetos sobre una hoja de papel blanco sensibilizado y los exponía a la luz, haciendo que las partes descubiertas se oscurecieran. Man Ray no fue el primero en producir fotos sin cámara, los llamados “fotogramas”, pero su técnica se mantuvo única.

Movía los objetos y las fuentes de luz o refractaba la luz a través de objetos de cristal para crear una imagen más dinámica, compuesta por múltiples tonos de gris en lugar de blanco y negro. Su obra fotográfica, considerada una de las más inventivas de su tiempo, es el resultado del encuentro de las técnicas pictóricas surrealistas y de una imaginación salvaje y fuera de lo común. Como verdadero artista visual, utilizó todos los medios, mezclando y desviando la pintura, la fotografía y los objetos.

El surgimiento de Rrose Sélavy

La producción fotográfica de Sélavy fue realizada por Man Ray durante los primeros años de su aparición. El nombre de Rrose Sélavy apareció por primera vez en 1920 como firma de Fresh Widow, una versión en miniatura de una ventana francesa con cristales cubiertos de cuero negro.

Marcel Duchamp como Rrose Sélavy (c. 1920-21)

La aparición del alter ego femenino de Duchamp está directamente relacionada con su decisión de abandonar la pintura en favor del arte objeto. Duchamp firmó esta obra en forma de copyright: “Fresh Widow copyright rose selavy”, que evoca la proximidad de dicho alter al ámbito de la industria y el consumo.

El juego de palabras entre french window y fresh widow transforma la ventana francesa en una viuda alegre, una alusión a la figura omnipresente de la viuda de guerra. La ventana francesa evoca la ausencia de una imagen pictórica a través del sellado del cristal: la obra de arte es ahora una viuda de la pintura. Se establece así un paralelismo entre la viuda fresca -la mujer que ya no representa el cuadro- y Rrose Sélavy, la autora de la obra.

En 1920, el nombre aparecía con una sola R, pero al año siguiente adoptó su forma definitiva de Rrose Sélavy, cuando Duchamp firmó el cuadro de Picabia L’œil cacodylate con el juego de palabras “En six qu’Habilla Rrose Sélavy”, un guiño a la reputación de Picabia como mujeriego. Si el nombre de Rosa ya era un anagrama de Eros, la doble r refuerza el significado erótico del alter ego femenino: “Eros es la vida”.

Puente entre corrientes

Man Ray se srasladó a París en 1921. Allí siguió formando parte de la vanguardia artística, codeándose con gente como Gertrude Stein y Ernest Hemingway. De igual manera, se involucró en el surrealismo, participando en las diversas exposiciones del grupo con obras distintas.

Le Violon d’Ingres (1924)

Una de las diversas piezas producidas durante este periodo fue Le Violon d’Ingres, de 1924. Esta fotografía intervenida muestra la espalda desnuda de su entonces pareja, Alice Prin (Kiki de Montparnasse), inspirada en un cuadro del artista neoclásico francés Jean August Dominique Ingres. En un giro humorístico, Ray añadió un par de aberturas acústicas, simulando el cuerpo de un violín. También exploró las posibilidades artísticas del cine creando obras surrealistas ya clásicas como L’Étoile de mer (1928). En esta época, Ray también experimentó con una técnica llamada efecto Sabatier, o solarización, que añade una calidad plateada fantasmal a la imagen.

Poco tiempo después, encontró otra musa, Lee Miller, y la incluyó en su obra. Una escultura de su ojo aparece en el ready made de 1932 Object to be Destroyed y sus labios llenan el cielo en A l’heure de l’observatoire: Les amoureux, de 1936.

En 1937 publicó el manifiesto La photographie n’est pas l’art -con André Breton- y se diversifica, produciendo obras de pintura, fotografía y escultura. Sin embargo, fueron sus retratos para publicidad y sus fotografías de moda los que le dieron fama.

Tomó fotografías recortadas de modelos femeninas desde ángulos inusuales, así como retratos de celebridades como Georges Braque, Pablo Picasso, Henri Matisse, Salvador Dalí y Jean Cocteau, entre otros. En 1940, Ray huyó de la guerra en Europa y se instaló en California. Al año siguiente, se casó con la modelo y bailarina Juliet Browner, en una singular ceremonia doble con el artista Max Ernst y Dorothea Tanning.

A l’heure de l’observatoire: Les amoureux (1936)

“Instrumento al servicio de la mente”

Self-Portrait (1965)

De vuelta a París en 1951, Ray siguió explorando diferentes medios artísticos. Concentró gran parte de su energía en la pintura y la escultura. Ray comenzó a escribir sus memorias en una nueva dirección. El proyecto tardó más de una década en completarse y su autobiografía, Self-Portrait, se publicó finalmente en 1965.

En sus últimos años, Man Ray siguió exponiendo su arte, sobre todo en Nueva York, Londres, París y otras ciudades en los años anteriores a su muerte. Murió el 18 de noviembre de 1976 en su querido París. Tenía 86 años. Sus innovadoras obras se exponen en museos de todo el mundo. Se le recuerda por su espíritu artístico y su originalidad. Como dijo su amigo Marcel Duchamp:

Fue una hazaña tratar la cámara como él trataba el pincel, como un mero instrumento al servicio de la mente.

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