Columna por: Celeste Espinosa

“El libro se compone de varios ensayos cortos que parten de experiencias personales y que tienen como vínculo la forma crítica de abordar situaciones individuales y exponerlas como un proceso estructural”.


De entre las muchas reflexiones que deja el pasado 8M, vuelve a ser necesario preguntarnos cómo se maneja el espacio público con las mujeres, en primer lugar, porque es innegable que a pesar de que hay una apertura cada vez mayor en cuestiones sociales a escuchar la voz de las mujeres, aún existe una enorme brecha que es necesario abordar. En Los hombres me explican cosas se abordan diversos temas que exponen lo desequilibrada que se encuentran las condiciones sociales. 

Para comenzar, la autora es Rebecca Solnit es una activista estadounidense que ha explorado distintos temas a lo largo de su carrera entre los que se encuentran el medio ambiente y los derechos humanos, sin embargo, una de las obras que más ha marcado su carrera fue sin duda la compilación de ensayos Los hombres me explican cosas debido a que abordaba un tema que comenzaba a hacer eco en la sociedad y al que ella supo nombrar, el mansplaining. 

El libro se compone de varios ensayos cortos que parten de experiencias personales y que tienen como vínculo la forma crítica de abordar situaciones individuales y exponerlas como un proceso estructural, su primer ensayo da el nombre a la antología y narra de forma muy entretenida la forma en que un hombre intenta explicarle un libro que ella misma escribió. Bajo esa premisa, Solnit expone que este tipo de situaciones no son eventos aislados y que, si bien existen excepciones, este tipo de comportamientos por parte de los hombres son bastante cotidianos y cualquier mujer puede corroborarlo tan sólo echando un vistazo a las dinámicas que existen en sus conversaciones con varones.

Un ejemplo de ello se dio recientemente, pues hubo una polémica en torno al permiso laboral para las mujeres por la menstruación en México, y en un noticiero muy famoso, uno de los presentadores puso en tela de juicio la veracidad del dolor menstrual por lo que sus compañeras comunicadoras pretendían explicar su postura desde la experiencia propia, situación que dio pie a que el presentador se dedicara a explicar los procesos menstruales. Por supuesto que leído así parece absurdo que una persona sin útero se atreva a opinar con tanta firmeza y seguridad sobre un tema que no ha experimentado, sin embargo, es una situación sumamente habitual y Solnit plantea que hay una tendencia a infantilizar y minimizar las experiencias femeninas.

Y no sólo eso, mediante otro de los ensayos de su libro, Solnit aborda con una precisión brutal la cifra apabullante de agresiones sexuales que viven las mujeres alrededor del mundo, no con el afán de revictimizar, sino para hacer evidente una realidad que aún en la actualidad sigue siendo negada por legiones de personas que afirman que #NotAllMen, y pues sí, no todos los hombres, pero sí la mayoría, porque resulta contradictorio que la mayoría de las mujeres fuimos víctimas de violencia sexual al menos una vez o conocemos a una mujer que lo fue, pero no conocemos a varones agresores, la cuentas simplemente no dan. Solnit cuestiona esas posturas que buscan prevenir la violación mediante discursos misóginos y revictimizante sin pararse a ver el problema de raíz. 

En otro de sus textos en esta antología, Solnit aborda la histeria de la que fueron diagnosticadas muchas mujeres en la antigüedad, principalmente por Freud, a quien no le temblaba la mano al afirmar que una mujer que sentía cualquier emoción negativa era simplemente una histérica, Solnit da una clase de historia el vincular estos procesos con las acusaciones de abuso sexual presentadas por Anita Hill a mediados del S. XX en Estados Unidos y que llevó a una revolución social pues muchas mujeres se dieron cuenta que las autoridades acusaban a Anita de histeria por decir la verdad que acontecía a muchas mujeres.

Este ensayo es de mi favoritos, no sólo por el desarrollo del tema, sino también por la reflexión que deja tras de sí. ¿Acaso en la actualidad nos hemos librado de ser unas histéricas? ¿Cuántas veces hemos escuchado que llaman locas a las mujeres que se atreven a tomar espacio público? Sin ir más lejos, ¿a cuántas de nosotras nos han dicho intensas por marcar límites a los permisos que la sociedad se quiere otorgar sobre nosotras y nuestros cuerpos? 

Los hombres me explican cosas es un libro necesario, si bien, no es el ensayo definitivo, sin duda me parece una gran manera de comenzar o de invitar a otras a sumarse a la reflexión, en mi caso, fue un texto que usé para dar clases y que se quedó en mi biblioteca personal como regalo que voy renovando cada cierto tiempo, pues lo obsequio a cada mujer que se siente curiosa al respecto. 

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