Sotheby’s presentará un recibo creado por Klein durante la realización de Zone de Sensibilité Picturale Immatérielle en la subasta Collection Loïc Malle: Only Time Will Tell, programada para el 6 de abril, esperando que alcance un estimado que oscila entre los €300,000 y los €500,000.


¿Qué constituye al arte? ¿Es posible encontrar un punto medio entre la percepción y el objeto? ¿De qué manera se expresa? Existen múltiples acercamientos al arte –además de un sinfín de definiciones– que pretenden explicar cómo es que éste se manifiesta, desde la filosofía del lenguaje y la estética, hasta la práctica y teoría de artistas y creadores; incluso el mismo mercado del arte, el cual se basa en el –ahora desbordante– valor económico de piezas tangibles decide abordar la conversación desde sus evidentes declaraciones en forma de ventas con cifras estratosféricas.

Uno de los artistas que decidió afrontar las complicaciones conceptuales del arte en cuanto a su fisicalidad fue Yves Klein, quien inauguró el espacio Le Vide (El Vacío) el 28 de abril de 1958 en la Galería Iris Clert, París. El artista francés estableció un diálogo con el público a partir de un espacio no intervenido que fue entendido como una sala vacía, sin ninguna especie de obra tangible. Dicho espacio fue descrito por Klein como “saturado de sensibilidad pictórica en estado puro”, permitiendo que la sala hablara por sí misma bajo el argumento de la instalación de piezas invisibles a lo largo y ancho de la galería. 

Traslado de una “Zona de Sensibilidad Pictórica Inmaterial” a Michael Blankfort, Pont au Double, París, 10 de febrero de 1962. Fuente: Yves Klein

Un año después, partiendo del mismo concepto, realizó un performance y libro de artista –en forma de libros de ingresos– titulado Zone de Sensibilité Picturale Immatérielle (Zona de sensibilidad pictórica inmaterial), el cual involucró recibos como prueba documental de propiedad; cada uno podía ser intercambiado únicamente por oro y ser dueño de uno representaba la propiedad de una zona inmaterial –espacio vacío–. Cada persona que tuviese un recibo era libre de intercambiarlo con alguien más en posesión de otro, y cada transacción era registrada por el mismo Klein, dejando un rastro que podía seguirse hasta el primer propietario.

Por otra parte, y como punto central de la obra, se llevaba a cabo un acto performático, casi ceremonial, para que “el valor inmaterial fundamental de la zona le pertenezca y forme parte de [la persona dueña]”. Durante el suceso –que debía ser presenciado por un director del museo, experto en galerías, o un crítico de arte, además de dos testigos–, el recibo debía ser quemado después de que el dueño hubiese escrito su nombre completo, su dirección y la fecha de la compra en el libro de ingresos; inmediatamente después, el artista lanzaba la mitad del oro recibido  en el océano, en un río o en algún otro lugar de la naturaleza donde éste no pudiese ser recuperado por nadie. En palabras del mismo Klein publicadas en su CHELSEA Hotel manifesto:

Habiendo rechazado la nada, descubrí el vacío. El significado de las zonas pictóricas inmateriales, extraídas de la profundidad del vacío que por aquel entonces era de orden muy material. Encontrando inaceptable vender estas zonas inmateriales por dinero, insistí a cambio de la más alta calidad de lo inmaterial, la más alta calidad de pago material – una barra de oro puro. Por increíble que parezca, realmente he vendido varios de estos estados inmateriales pictóricos.

Ahora, 63 años después, Sotheby’s presentará uno de estos recibos en la subasta Collection Loïc Malle: Only Time Will Tell, programada para el 6 de abril, esperando que alcance un estimado que oscila entre los €300,000 y los €500,000 (de $331,000 a $551,000 dólares, aproximadamente). El lote procede de los fondos del asesor de arte y comisario Loïc Malle, que lo compró hace 35 años. Es el recibo que más se expone, habiendo sido mostrado en exposiciones en el Reina Sofía de Madrid y en el Centro Pompidou de París. La casa de subastas resaltó las similitudes entre el antecedente conceptual del recibo con el surgimiento y desarrollo de los NFTs, partiendo de contratos y transacciones de obras inmateriales, llegando hasta el registro de propiedad que Klein mantuvo, lo cual pareciese ligarse con la ejecución de la blockchain. Además, la pieza también podrá ser adquirida en criptomonedas.

Sobre la colección, Sotheby’s destacó:

Loïc Malle se tomó muy en serio este enfoque a la hora de reunir su colección, que parece una antología del arte contemporáneo: una increíble variedad de obras que reflejan sus numerosos encuentros artísticos a lo largo de los años con marchantes, críticos y comisarios. Pero las obras de la colección Malle no son sólo el reflejo de un gusto o una época concreta. Todas siguen un tema común: el de la experiencia en todas sus formas. 

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