Existe un pedestal para las relaciones sáficas en la cultura popular, claramente impulsado por el deseo sexual y la visión pornográfica del male gaze.


Uno de los comentarios más comunes que experimentan las mujeres lesbianas, bisexuales o pansexuales, es el molesto; “Ay, odio a los hombres. Ojalá fuera lesbiana, así todo sería más sencillo”

Comúnmente utilizado para expresar desilusión en las relaciones heteronormativas o su elección de hombres. Como baby gay, este comentario me daba risa, hasta lo tomaba como una cuestión de orgullo Era parte de una comunidad que era considerada libre de drama. 

Solo el tiempo (y fallidas relaciones) me enseño lo equivocada que estaba. Existe una visión distorsionada sobre las relaciones entre mujeres, sean platónicas o románticas, esperando que, por ser dos mujeres, sean más dulces y cariñosas que una relación heteronormada.  Existe un pedestal para las relaciones sáficas en la cultura popular, claramente impulsado por el deseo sexual y la visión pornográfica del male gaze.

Ninguna comunidad es un monolito y tratarla como tal conlleva sus propios peligros.

Identificarse como mujer, disidencia sexual o de género no te convierte mágicamente en una “buena persona”. Esta narrativa fue creada como una necesidad para la aceptación de la comunidad LGBTIQAP+, pero hoy en día solo hace más daño representar a las personas del colectivo como ángeles o mártires. 

The Ultimatum: Queer Love, tiene muchos errores como reality show, pero muestra a un público más ecléctico que las relaciones entre personas queer no son “más sencillas” o que están exentas de abuso doméstico.

Esta edición enfocada en personas sáficas es un spinoff  de la versión “hetero” de show The Ultimatum: Marry or Move On. Como lo dice el título, la premisa de este show se basa en que alguién de la relación da un ultimátum a su pareja definiendo el futuro de su relación: nos casamos o cortamos. Cinco parejas entran al experimento partido en dos partes, un matrimonio de prueba con una persona que acaban de conocer y un matrimonio prueba con su pareja original. 

¿Un show donde todas andan con las ex´s de otras? Eso es verdadera cultura sáfica. 

Junto con Are you the one?, y su versión LGBTIQAP+, The Ultimatum es uno de pocos reality shows que han incluido a la comunidad LGBTIQAP+ en sus experimentos de relaciones. Como tal, la televisión de reality show siempre me ha parecido intrusiva, oportunista y amarillista. Crear espectáculo con personas reales, sus problemas y dolores, me parece un ejemplo claro de nuestra  desensibilización al dolor y la tragedia.

Era claro que este show iba a resonar con el público hetero y a la comunidad LGBTIQAP+, llas participantes del show podían sentir la importancia de esta versión de The Ultimatum. Lexi Goldberg, la persona que emitió el ultimatum a su pareja, comenta en una entrevista para The New York Times:

“Era algo tácito. No es que hubiera más en juego, sino que la importancia de ser buenos representantes era algo que debíamos tener en cuenta día tras día… Pero eso no significa que no podamos tener relaciones y sentir y llorar y tratar los problemas como surgen”.

Una de las parejas en el show capto la atención del público inmediatamente. Tiff y Mildred entraron al experimento con una relación turbia y tóxica, aun así listes para casarse. Durante el desarrollo del programa somos testigos de esta toxicidad y abuso entre ambes, constantes peleas, gaslighting de parte de Mildred y una perpetua falta de resolución o diálogo. Tiff enfrenta sus problemas de ira con su pareja elegida, Sam. Y Mildred encuentra más conflicto con su pareja, Aussie. Pero, a comparación de Tiff, Aussie logra marcar sus límites de inmediato y no acepta las actitudes de Mildred, terminando el experimento semanas antes de lo planeado. 

Es hasta el último episodio de la serie, la reunión de las concursantes, que vemos la gravedad del asunto.

Abuso doméstico en la comunidad queer 

Cada pareja habla sobre su experiencia del experimento, unas comprometidas y otras finalizando su relación. Cuando llegamos a Tiff y Mildred, se desencadena una serie de eventos que informa al público del abuso doméstico entre esta pareja. 

Mildred narra como termino su relación con Tiff por malos tratos durante el desarrollo de su compromiso. La culpa de no haber conectado con ella o su hijo, de depender económicamente de ella y de engañarla (aun cuando la relación ya había terminado). Tiff responde estas acusaciones con hechos, durante una pelea doméstica Mildred arrogo una caja de transporte para perros a Tiff, inmediatamente Tiff hablo a las autoridades y Mildred fue arrestada. Todes en el cast fueron sorprendides, nadie sabía hasta donde llegaba la discusión. Mientras esta pareja seguía peleándose en el estudio de grabación, la producción de Netflix no hizo nada para contener a las implicadas. Mildred seguía haciendo su táctica de gaslight y Tiff, cansade de revivir esta situación, sale del set de grabación para tomar un descanso.

La primera falla dentro de la producción de Netflix fue invitar a Mildred al episodio de reunión sabiendo perfectamente la situación de abuso que había vivido Tiff. La segunda falla viene al momento de la confrontación, nadie de la producción se puso en medio para mediar la discusión, ni la anfitriona del show o el cast. Finalmente, su última falla cae en el momento de transmitir el episodio sin ningún tipo de aviso sobre lo que ocurre en el show.

Tiempo después Tiff comparte un video en Youtube con su versión de la historia, mostrando las evidencias de los abusos y aclarando las mentiras de Mildred.

“Esto es mucho más grande que un drama. Esto no es un drama, es la vida real, relaciones reales. Y gente real tuvo que presenciarlo”

Tiff Der, sobre su relación con Mildred.
Visited 1 times, 1 visit(s) today

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close Search Window